Un colorante podría ralentizar procesos degenerativos

El Amarillo Básico 1, un colorante usado en laboratorios de investigación alrededor del mundo para detectar proteínas alteradas por la enfermedad de Alzheimer, se ha revelado como una droga maravillosa en uno de los principales modelos de investigación del envejecimiento, el pequeño gusano Caenorhabditis elegans.

En un estudio publicado en la XX edición de la revista Nature, este colorante, también conocido como Thioflavin T (ThT), incrementó el periodo de vida en estos nematodos en más del 50 por ciento y mejoró las condiciones asociadas al proceso degenerativo observado en gusanos manipulados para mimetizar aspectos de la enfermedad de Alzheimer. Esta investigación, realizada en el Instituto Buck para Investigación en Envejecimiento, podría generar nuevas estrategias para combatir el envejecimiento y para el tratamiento de enfermedades degenerativas.

El estudio resalta un proceso conocido como homeostasis proteica- la habilidad de un organismo de mantener el balance y la estructura correcta de sus proteínas, elementos fundamentales para la vida de cualquier organismo. Estudios genéticos sugieren que la homeostasis proteica es un factor crítico para la longevidad en mamíferos. Muchas enfermedades degenerativas se han asociado a alteraciones en este proceso. El Dr. Gordon Lithgow, en cuyo laboratorio se desarrollo la investigación, comentó que este estudio sugiere la posibilidad de utilizar compuestos, similares a ThT, para mantener la homeostasis proteica a medida que el gusano envejece.

ThT funciona como marcador de enfermedades neurodegenerativas por su habilidad de unirse a placas amiloides – agregados proteicos potencialmente tóxicos, asociados con Alzheimer. En los nematodos la habilidad de la ThT para no solo unir, sino disminuir la agregación de fragmentos proteicos, podría ser la razón por la cual ThT incrementa el periodo de vida. “Hemos investigado compuestos capaces de prevenir el envejecimiento por más de 10 años y ThT es, por mucho, lo mejor que hemos visto”, comenta Lithgow. “Sin embargo, es aun más excitante el hecho de que ThT produzca una dramática mejoría en modelos de enfermedades degenerativas en este nematodo,” dijo Lithgow, quien remarco que en este descubrimiento confluyen tres conceptos cruciales en la búsqueda por compuestos con potencial de incrementar, el periodo de vida en estado saludable de un organismo. “ThT nos permite manipular el proceso de envejecimiento, tiene el potencial de actuar en una variedad de enfermedades e incrementa la habilidad innata del animal de mantener la estructura de sus proteínas.”

Esta investigación fue ideada y desarrollada por el Dr. Silvestre Alavez, un miembro del Personal Científico del Instituto Buck, asociado al laboratorio del Dr. Lithgow. Por su formación en Neurociencias Alavez estaba familiarizado con el uso de estos compuestos para detectar proteínas relacionadas con procesos neurodegenerativos. Con la idea de que estas moléculas podían también modular la agregación de proteínas, exploró un total de 10 compuestos para encontrar que cinco de estos eran capaces de incrementar el periodo de vida de estos gusanos.
Alavez dijo que la curcumina, el principio activo del popular condimento Hindú tumérico o cúrcuma, presenta propiedades similares a las mostradas por ThT. “Durante muchos años se ha discutido sobre los múltiples efectos benéficos del tumérico.
Disminuir el proceso de envejecimiento podría ser parte del mecanismo activado por este compuesto,” dijo Alavez. Actualmente, se explora el efecto de este compuesto en estudios clínicos que van del cáncer de colon o la artritis reumatoide a la depresión.
Alavez resaltó que este estudio sugiere la importancia de reforzar la investigación de la homeostasis proteica. “Ahora tenemos una nueva alternativa para la búsqueda de compuestos con la capacidad de extender el periodo de vida y disminuir la incidencia de enfermedades.” dijo Alavez. “Cualquier molécula pequeña capaz de mantener la homeostasis proteica durante el envejecimiento podría ser efectiva contra diversas manifestaciones de la enfermedad.” Actualmente, este grupo de científicos exploran el efecto de ThT en algunos modelos murinos de neurodegeneración.

Fuente: EUREKALERT , La Flecha, tu diario de ciencia y tecnología, 31 de marzo de 2011

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