Preguntas Frecuentes

Preguntas y Respuestas para Interesados

¿Se hereda la enfermedad de Alzheimer u otra demencia?

El hecho de que su padre o su madre o ambos progenitores, tengan o hayan tenido la enfermedad de Alzheimer u otra demencia, no quiere decir que necesariamente usted vaya a tenerla también. La herencia puede ser un factor que predispone al desarrollo de la enfermedad pero que no es determinante a la hora de que ésta aparezca.

¿Puedo yo tener Alzheimer u otra demencia?

Si usted tiene antecedentes familiares directos (padre, madre, o ambos) que tienen o tuvieron la enfermedad de Alzheimer, no quiere decir que necesariamente la vaya a tener; es un factor que predispone pero que no es determinante.

Si usted lleva una temporada que se olvida dónde deja las cosas, se confunde al decir los nombres, se nota más lento mentalmente y se da cuenta de ello, tenga en cuenta las siguientes consideraciones:

  • Todos los seres humanos a lo largo de la vida, tenemos despiste u olvidos, ya que muchas veces pretendemos que nuestro cerebro funcione como un ordenador, que guarde todo y que rápidamente active el recuerdo nada más solicitarlo, pero nuestro cerebro, por muy perfecto que sea, no es un ordenador.
  • Para poder recordar es preciso que usted sepa que no todo lo que sucede a nuestro alrededor lo almacenamos en la memoria de una forma duradera; será almacenado si prestamos atención, si lo asociamos o relacionamos con algo que previamente conocíamos o sabíamos, y de una lista de cosas (lista de la compra, tareas a realizar, lista de nombres) recordaremos con más facilidad los primeros que los últimos. Aún así no todo pasa a ser almacenado en la memoria a largo plazo, para que esto se produzca, el dato a recordar debe repetirse con frecuencia (por ejemplo, para preparar un examen, el alumno repite varias veces lo mismo hasta que lo “memoriza”), esta información aprendida se relaciona con otra complementándola de alguna manera, y se relaciona con algo significativo (cuando recordamos olores porque los asociamos a algo en concreto, etc.). A veces estamos sentados viendo una película y alguien nos pregunta de qué trata y no le podemos responder porque estábamos pensando en otra cosa y no le estábamos poniendo atención a la película.
  • Las agendas, las listas de tareas a realizar, etc., son una herramienta fundamental para poder recordar lo que tenemos que hacer, sin ellas tendríamos que hacer un esfuerzo para “memorizar” lo que tenemos programado para esta semana y la que viene o para el mes, y dado que, generalmente, tenemos muchas actividades que realizar en casa y en el trabajo, es normal que se nos olvide algo.
  • Cuando el nivel de estrés es alto, aparecen síntomas como ansiedad, falta de atención y concentración, etc., que influyen negativamente en nuestra memoria.
  • Un síntoma constante en cualquier tipo de depresión son los trastornos de memoria, en mayor o menor grado. Por lo tanto si usted tiene depresión es normal que tenga “problemas de memoria”, y será su médico quien le asesore al respecto.
  • Algunos medicamentos pueden producir enlentecimiento cognitivo y alteración de la memoria; generalmente, estos efectos secundarios vienen indicados en el prospecto, pero no en todas las personas se producen ni en la misma intensidad. Consulte con su médico si tiene alguna duda al respecto.
  • El consumo habitual y excesivo de bebidas alcohólicas, provoca alteración de la memoria, así como el consumo habitual de drogas (opiáceos, drogas de diseño.)
  • Enfermedades crónicas que van acompañadas de depresión, ansiedad u otros síntomas que afecten a la memoria, producen alteración de la misma, pero no significa que por ello se tenga o se vaya a tener algún tipo de demencia.
¿Existe un tratamiento que cure el Alzheimer?

No, actualmente no hay tratamiento que pueda curar la enfermedad de Alzheimer, pero sí tratamientos farmacológicos que pueden mejorar los síntomas cognitivos y conductuales de la enfermedad y en cierto modo enlentecer su evolución.

Los medicamentos más usados en la actualidad son los inhibidores de la acetilcolinesterasa (anticolinesterásicos) y la memantina.
Los anticolinesterásicos son el Donepezilo (Aricept®), la Rivastigmina (Exelon®, Prometax®) y la galantamina (Reminyl®), que suelen indicarse en los estadíos iniciales de la enfermedad. En general, ninguno de ellos ha demostrado que sea mejor que otro y se utilizan por tanto según el criterio del médico, teniendo en cuenta el tipo de demencia, sus efectos adversos, su forma de administración (comprimidos, solución o parches), las enfermedades del paciente, etc. La memantina (Axura®, Ebixa®) suele utilizarse en estadíos más avanzados de la enfermedad (generalmente asociándola al anticolinesterásico cuando evoluciona el cuadro) o desde el inicio cuando no pueden usarse los otros fármacos.

Además, suelen usarse múltiples fármacos para intentar controlar los síntomas que se asocian a la demencia como antidepresivos, sedantes, antipsicóticos, etc.

¿Existe una vacuna contra el Alzheimer?

No. Actualmente existen distintas líneas de investigación, una de ellas llevada a cabo por una empresa aragonesa de biotecnología, Araclon Biotech, que ha obtenido una patente europea de una vacuna como terapia contra el Alzheimer y que prevé que los ensayos clínicos con humanos puedan comenzar a finales de 2010, por lo que aún queda bastante tiempo (años quizás) hasta que se cierre este proceso y pueda comercializarse.

Distintos laboratorios en todo el mundo están realizando investigaciones al respecto, pero hoy por hoy no hay vacuna.

¿Sufre la persona que tiene Alzheimer?

El paciente con demencia, no acostumbra cuando la enfermedad ya está establecida, a ser consciente de sus dificultades. Los fallos, errores u olvidos, a veces tremendos, pasan desapercibidos o son justificados con despreocupación o enfado. En algún momento, el paciente puede darse cuenta de que su memoria es deficitaria, que algo ocurre en su cabeza pero no sabe explicar el qué, puede mostrarse triste e incluso llorar, pero, generalmente, estos episodios son breves y, debido a la misma enfermedad, puede distraérsele con facilidad y olvidarlo.

En este sentido, tener una familia, un entorno, que le arrope, le de seguridad y tranquilidad, favorece el que estos episodios se reduzcan tanto en su frecuencia de aparición como en su intensidad.
Pueden aparecer episodios de depresión pero es raro que aparezcan episodios de depresión mayor.

No obstante, es difícil interpretar el estado de ánimo de la persona con demencia sobre todo a medida que la enfermedad avanza.

¿Tienen las mujeres mayor predisposición para desarrollar la enfermedad de Alzheimer?

No está determinado que exista una mayor prevalencia entre las mujeres debido precisamente a que sean mujeres. Hay diversos estudios al respecto pero ninguno de ellos es aún determinante.

El hecho de que exista una mayor población de mujeres que de hombres, debido a la mayor longevidad de las primeras, y que los estudios de incidencia se han hecho sobre esta diferencia poblacional, tampoco son determinantes.

¿Influye el nivel educativo en la predisposición a desarrollar la enfermedad de Alzheimer?

Los estudios aún no son concluyentes al respecto. En algunos manuales se plantea que el bajo nivel cultural y educativo, era un factor de riesgo de la enfermedad de Alzheimer.

Sin embargo, hoy existen reservas al respecto, por un lado los estudios estaban hechos sobre una población que no había podido acceder a una adecuada formación, siendo mayoritariamente analfabetos, analfabetos funcionales o sólo con estudios primarios incompletos; por otro, existen cada vez más casos de personas con formación universitaria y alto nivel educativo y cultural que tienen la enfermedad.

¿Siempre que hay fallos de memoria, hay demencia?

No necesariamente. Los olvidos y despistes pueden deberse a distintas circunstancias como se comentó anteriormente, no obstante hay personas que durante toda su vida han sido “despistadas” o han tenido “mala memoria” y, también, hay olvidos que son normales en todos los seres humanos como por ejemplo: tener una palabra en la punta de la lengua y no terminar de decirla; olvidar nombres de personas; no recordar dónde pusimos las llaves, gafas, abrir un cajón y no recordar lo que se iba a buscar; salir de casa y volver para asegurarnos de haber cerrado la puerta; olvidar un recado que nos dieron el día anterior o por la mañana.

¿Todas las personas mayores tienen problemas de memoria?

No. Hay personas de 90 años o más, con una memoria magnifica, tanto inmediata como a corto y largo plazo.
Si bien, es verdad, que la edad es el principal factor de riesgo y que cuanto más mayor somos más riesgo tenemos de padecer Alzheimer, la demencia no es un acontecimiento normal en el envejecimiento sino una enfermedad.

¿El deterioro cognitivo leve es demencia?

El deterioro cognitivo leve se refiere a aquellas personas que presentan pequeños déficit en varias áreas cognitivas pero sin deterioro funcional doméstico ni laboral y que no reúnen criterios, por tanto, para poder ser diagnosticados de demencia.

Aunque en muchos casos este estado puede permanecer estable con los años e incluso mejorar, en otros el Deterioro Cognitivo Leve constituye un estado de transición entre el envejecimiento normal y la demencia leve. El Deterioro Cognitivo Leve en el que sólo está presente el trastorno de la memoria ha sido denominado Deterioro Cognitivo Leve amnéstico (o amnésico), ya que se define mediante la enfatización del deterioro de la memoria aislado.

¿Es conveniente realizar el procedimiento de Incapacitación legal de la persona con demencia?

La persona con demencia va a sufrir un progresivo deterioro de sus capacidades que le impedirá manejar o controlar sus asuntos económicos, financieros o legales, así como tomar decisiones sobre su propia enfermedad. Es por ello que se aconseja a la familia que reflexione sobre este punto desde el momento del diagnostico y solucionarlo, si es posible, mientras la persona enferma esté mentalmente capacitado.

En este sentido es aconsejable consultar con un abogado o notario, quien podrá asesorarle correctamente de acuerdo a su situación y necesidades.

El objetivo de la incapacitación legal, no es otro que proteger a la persona que se incapacita y sus intereses. No se trata de privarla de sus derechos, sino de proporcionarle una protección legal.

El procedimiento suele ser iniciado por un familiar directo con la intervención de un abogado y un procurador. Si no existen familiares directos o a éstos no les interesa, cualquier persona que conozca la situación puede comunicarla al Ministerio Fiscal quien iniciará el proceso y se nombrará un abogado para defender los intereses de la persona enferma. Si la petición la realiza la familia, el Ministerio Fiscal actuará como defensor del enfermo.

Una vez iniciada la demanda ante el juez, un médico forense realizará una evaluación del enfermo y el juez se entrevistará con sus familiares más próximos; posteriormente el juez dicta sentencia, en la que establecerá si la incapacidad es absoluta o relativa, y nombra tutor. Este tutor será designado por el juez de entre los familiares entrevistados, no siendo necesariamente elegido aquel que ha iniciado el procedimiento de incapacitación; dicho tutor ejercerá la tutela bajo la vigilancia del Ministerio Fiscal. El juez podrá establecer las medidas de vigilancia y control que estime oportunas en beneficio del tutelado, pudiendo pedir también cualquier información sobre la situación de la persona incapacitada.

El tutor debe informar anualmente sobre la situación personal y patrimonial del tutelado y rendir cuentas de su administración.

¿Qué tipo de ayudas locales y autonómicas existen para las personas con demencia?

Las personas con demencia pueden beneficiarse de las siguientes ayudas o servicios en la Comunidad Autónoma Canaria:

Ayuntamientos: servicio de ayuda a domicilio (limpieza del hogar, aseo del usuario, etc.), Teleasistencia, descuentos en el transporte público, ayudas económicas de emergencia, y otras. En todos los casos estas están sujetas a los requisitos que establezca cada ayuntamiento, como por ejemplo los ingresos de la unidad convivencial,…..

Cabildos: plazas en centros de estancia diurna y residenciales, servicio de voluntariado, y otras ayudas específicas de cada cabildo insular.

Gobierno de Canarias: prestaciones derivadas de la Ley de dependencia.

¿Tiene una persona con demencia derecho a solicitar la ley de dependencia?

La LEY 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, conocida popularmente como Ley de dependencia, va dirigida a todas aquellas personas que están en situación de dependencia, es decir, que dependen de otro para poder realizar las actividades básicas de la vida diaria.
Los requisitos para poder solicitarla son:

  • Ser español.
  • Cualquier edad, pero con peculiaridades para los menores de 3 años.
  • Encontrarse en situación de dependencia en alguno de los grados establecidos por la Ley.
  • Residir en territorio español y haberlo hecho durante cinco años, de los cuales dos deberán ser inmediatamente anteriores a la fecha de presentación de la solicitud. Para los menores de cinco años el período de residencia se exigirá a quien ejerza su guarda y custodia.
  • Las personas que reúnan los requisitos señalados en los dos apartados anteriores, pero carezcan de la nacionalidad española, se regirá por lo establecido en la Ley Orgánica 4/2000, de 11 de enero, sobre derechos y libertades de los extranjeros en España y su integración social, en los Tratados Internacionales y en los Convenios que se puedan haber suscrito con los diferentes países de origen.

Además, se recogen previsiones especiales para los menores que carezcan de la nacionalidad española, para quienes se estará a lo dispuesto en las Leyes del Menor vigentes, tanto de carácter estatal como autonómica, así como en los Tratados Internacionales.

Esta Ley contempla tres grados, cada uno de ellos con dos niveles. Son los siguientes:

Grado I. Dependencia moderada: Cuando la persona necesita ayuda para realizar actividades básicas de la vida diaria, al menos una vez al día o tiene necesidades de apoyo intermitente o limitado para su autonomía personal.
Grado II. Dependencia severa: Cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no requiere la presencia permanente de un cuidador o tiene necesidades de apoyo extenso para su autonomía personal.
Grado III. Gran dependencia: Cuando la persona necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día, y, por su pérdida total de autonomía mental o física, necesita la presencia indispensable y continua de otra persona o tiene necesidades de apoyo generalizado para su autonomía personal.

Como prestaciones de atención a la dependencia el artículo 14 contempla tanto prestaciones económicas como servicios, si bien estos últimos tendrán carácter prioritario y se prestarán a través de la oferta pública de la Red de Servicios Sociales por las respectivas Comunidades Autónomas mediante centros y servicios públicos o privados concertados debidamente acreditados.

El Catálogo de Servicios del Sistema, recogido en el artículo 15, es el siguiente:

Los servicios de prevención de las situaciones de dependencia y los de promoción de la autonomía personal.
Servicio de Teleasistencia.

Servicio de Ayuda a domicilio:

  • Atención de las necesidades del hogar.
  • Cuidados personales.
  • Servicio de Centro de Día y de Noche:
  • Centro de Día para mayores.
  • Centro de Día para menores de 65 años.
  • Centro de Día de atención especializada.
  • Centro de Noche.

Servicio de Atención Residencial:

  • Residencia de personas mayores en situación de dependencia.
  • Centro de atención a personas en situación de dependencia, en razón de los distintos tipos de discapacidad

Las personas valoradas con Gran Dependencia tendrán derecho, en su caso, a alguno o algunos de los servicios o prestaciones que se detallan a continuación:

  • Servicio de prevención y promoción de la Autonomía Personal.
  • Servicio de Teleasistencia.
  • Servicio de Ayuda a Domicilio.
  • Servicio de Centro de Día.
  • Servicio de Centro de Noche.
  • Servicio de Atención Residencial.
  • Prestación económica para cuidados en el entorno familiar.
  • Prestación económica de asistencia personal.
  • Prestación económica vinculada en los supuestos previstos en la Ley de Dependencia.

Las personas valoradas con Dependencia Severa tendrán derecho, en su caso, a alguno o algunos de los servicios o prestaciones que se detallan a continuación:

  • Servicio de prevención y promoción de la Autonomía Personal.
  • Servicio de Teleasistencia.
  • Servicio de Ayuda a Domicilio.
  • Servicio de Centro de Día.
  • Servicio de Centro de Noche.
  • Servicio de Atención Residencial.
  • Prestación económica para cuidados en el entorno familiar.
  • Prestación económica vinculada en los supuestos previstos en la Ley de Dependencia

La Ley de Dependencia contempla tres nuevas prestaciones económicas:

  • Prestación económica vinculada al servicio (artículo17).
  • Prestación económica para cuidados en el medio familiar y apoyo a cuidadores no profesionales (artículo 18).
  • Prestación económica de asistencia personal (artículo 19).
  • Para más información pueden acceder al Portal de la Dependencia que se incluye en la Web del Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) en la dirección dependencia.imserso.es o gobiernodecanarias.


También pueden informarse a través del 012, en la Dirección General de Bienestar Social (c/ Carlos J. R. Hamilton nº 14, edificio Mabel, Residencial Anaga, Santa Cruz de Tenerife) y en los servicios sociales de su ayuntamiento, donde podrá recoger y presentar la documentación necesaria para solicitarla.