Las claves para mantener el cerebro en buena forma

El ejercicio aeróbico y los juegos de memoria te resultarán de gran ayuda para evitar su deterioro

Nuestro cuerpo no es el único que acusa el paso del tiempo y, de la misma manera que nuestros músculos pierden elasticidad y fuerza; también nuestro cerebro envejece. De ahí la importancia de ejercitarlo mentalmente de la misma manera que dedicamos varias horas a tonificarnos en el gimnasio.

Aunque también el ejercicio físico, sobre todo los de tipo aeróbico, reducen el riesgo de padecer enfermedades como el Alzheimer, según nos apunta el doctor Ribeiro de la clínica SHA Wellness Clinic de Alicante, que, recientemente, coincidiendo con el Día Mundial de la enfermedad el pasado 21 de septiembre, acaba de ampliar su oferta médica con una unidad dedicada a la prevención del Alzheimer. Desde allí, nos dan las claves para mantener el cerebro activo y joven por muchos años.

¿Por qué envejece el cerebro?
Uno de los efectos que el envejecimiento tiene en el cerebro es reducir su masa, su tamaño. Sin embargo, el cerebro mantiene su plasticidad neuronal durante toda su vida. Hoy conocemos varios de los mecanismos asociados con el envejecimiento cerebral: la inflamación, los efectos de los radicales libres, los cambios hormonales, etcétera. El cerebro también sufre los daños causados por factores tales como las enfermedades cardiovasculares, afecciones craneales, los estilos de vida poco saludables (donde la alimentación juega un papel importantísimo) y el estrés crónico.

¿Cómo afecta a la memoria?
Dentro de las funciones cognitivas que declinan gradualmente con la edad, la memoria es, quizás, la más llamativa. La memoria es un fenómeno complejo donde los varios mecanismos que intervienen no son igualmente afectados por el envejecimiento.

Por ejemplo, la memoria incidental y la memoria de trabajo son de las primeras en verse afectadas. Estos tipos de memoria son los que nos permite recordar las cosas de forma automática y prácticamente sin esfuerzo. La utilizamos a menudo en cosas tan sencillas como recordar un número de teléfono durante unos segundos, seguir el hilo de una conversación, recordar donde están las llaves, el bolso, donde hemos aparcado el coche o de qué iba la película que acabamos de ver o el libro que estamos leyendo.

Nuestra capacidad de recuperar información de la memoria a veces también se ve afectada, lo que explica el fenómeno de tener una palabra “en la punta de la lengua”.

En algunas personas el envejecimiento se manifiesta en forma de pérdida de su capacidad de enfocar su atención en los aspectos relevantes de un conjunto de información. La distracción por detalles irrelevantes implica que los procesos de razonamiento se vuelven más lentos.

¿Qué podemos hacer para mantener el cerebro en buena forma?
Debemos actuar en todas las áreas que están a nuestro alcance y que, a día de hoy, sabemos que interfieren en su envejecimiento. Las tres ideas básicas son: una vida intelectualmente activa -con apoyo de ejercicios cognitivos estimulantes-, ejercicio físico de tipo aeróbico y un estilo de vida saludable -donde la alimentación y el control del estrés son fundamentales-.

¿Qué influencia ejerce la práctica de ejercicio en la prevención del Alzheimer?
Hoy sabemos que el ejercicio físico reduce el riesgo de padecer de Enfermedad de Alzheimer. En la última Conferencia Internacional sobre Nutrición y el Cerebro, realizada Washington DC, en 2013, se pidió a los científicos expertos en esta área que comentaran posibles directrices para la prevención de la enfermedad de Alzheimer. Una de las 7 directrices incluye directamente hábitos de ejercicio saludables.

¿Cualquier tipo de deporte?
El tipo de ejercicio que demostró hasta el momento, ser eficaz en la disminución del riesgo de Enfermedad de Alzheimer es el de tipo aeróbico, equivalente a 40 minutos de caminata a paso ligero 3 veces por semana. Este tipo de ejercicio demostró ser capaz de reducir la atrofia del cerebro y mejorar la memoria y otras funciones cognitivas. Cualquier ejercicio con características similares producirá los mismos efectos benéficos.

¿Cómo influye la alimentación?
En esta misma conferencia varias de las directrices abordaban directamente el tema de la alimentación, dando consejos muy precisos como: minimizar el consumo de grasas saturadas y otras grasas y reemplazar las carnes y los productos lácteos como alimentos básicos principales de la dieta por verduras, legumbres, frutas y granos integrales.

¿De qué manera podemos ejercitar el cerebro y estimular la memoria?
Los dos mecanismos que nos ayudaran a preservar nuestras capacidades cognitivas, la neuroplasticidad y la reserva cognitiva, pueden ser estimuladas por el ejercicio mental. Hay un término nuevo, Brain Fitness, que engloba los ejercicios más eficaces para estimular nuestras capacidades cognitivas. Varios estudios han sugerido que las personas que son mentalmente más activas reducen el riesgo de déficits cognitivos.

Puedes probar con cosas sencillas del día a día como hacer crucigramas, leer, escribir, aprender algo nuevo -un idioma, por ejemplo-. Otra cosa sencilla que podemos hacer es intentar realizar cualquier tarea que normalmente realizamos con la mano dominante, con la mano no dominante.
Además, hay una serie de aplicaciones para smartphones, tablets y ordenadores con las que podemos ejercitar nuestra memoria.
Por último, recordar la importancia de no sentir vergüenza si comenzamos a notar algo en nuestra memoria y se acuda al especialista lo antes posible.

Información recogida aquí

 

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