El alzhéimer, la epidemia del siglo XXI

Afate estima que hay 9.467 personas afectadas solo en Tenerife. Demanda un censo y políticas estatales, autonómicas y municipales para abordar la “verdadera crisis” de esta era.

Empezó olvidándose de dónde había dejado las llaves, pero en poco tiempo fue incapaz de pronunciar el nombre de sus hijos o de sus nietos. Darse cuenta de lo que estaba pasando la sumió en una depresión. Cuando se apagaron esos destellos todo fue más fácil para ella, pero sus familiares tuvieron que asumir que ese deterioro cognitivo vendría acompañado también de un retroceso físico y, en ocasiones, hasta de episodios violentos. Y que tendrían que afrontarlo. La enfermedad de Alzheimer se manifiesta de formas muy distintas. Afate lleva años ayudando a todos los pacientes diagnosticados con alguna patología neurodegenerativa, pero también a padres, esposas, maridos o hijos.

No hay un censo, ni en España ni en Canarias, del número de afectados, pero sí un índice de prevalencia. Se estima que alrededor del 7% de los mayores de 65 años y el 50% de los que superan los 85 sufre alzhéimer, aunque es una aproximación que muchos expertos cuestionan y elevan hasta el 17%. Esto, según sus cálculos, demuestra que solo en Tenerife el número de afectados está en torno a los 9.467.

“El envejecimiento de la población ha hecho de esta enfermedad la epidemia del siglo XXI”, explica Manuel Hernández, presidente de Afate en Tenerife. El alzhéimer es la demencia más frecuente (60-70% de los casos, seguida de la demencia vascular 12,5-25%). La Consejería de Sanidad no cuenta con un registro de casos, pero sus cálculos son más reducidos. Estima que la tasa de incidencia de casos registrados en las consultas de Atención Primaria se ha mantenido constante durante los últimos dos años, 18 casos por cada 10.000 habitantes. Sus datos también demuestran que el área de salud de Tenerife es la que registra tasas más altas (23 casos/10.000 habitantes), aunque en 2014 se registró un descenso del 2,6% con respecto al año anterior. Las áreas de salud de Lanzarote y Fuerteventura, en cambio, son las que presentan tasas más bajas, 6 y 10 por cada 10.000 habitantes.

La Comunidad Autónoma cuenta con una guía para detectar la enfermedad. Afate participó en la elaboración, pero su presidente insiste en que es insuficiente. “Necesitamos que se haga un diagnóstico a tiempo; mucha gente llega tarde”. La enfermedad empieza “muchos años antes de que aparezcan los síntomas”.

Cuando Afate calcula el número de afectados no cuenta solo a los diagnosticados. “Por cada enfermos sumamos 2,4 familiares”. Eso quiere decir que solo en Tenerife hay casi 24.000 personas que sufren la enfermedad de una u otra manera. Según un estudio de Ceafa, la confederación de asociaciones a la que pertenece Afate, el coste para un familiar de atender a una persona con alzheimer es de 31.000 euros anuales. Sin embargo, las administraciones públicas no han hecho un estudio ni han decidido articular una política de Estado. Afate, además de unirse a esta reivindicación, demanda con premura una política autonómica. “La cartera de servicios tiene que ampliarse y ser común en todas las comunidades”. La memoria no es lo único que se pierde con el alzhéimer. “Y, además, ayuntamientos, cabildos y Gobierno deben establecer un protocolo; es urgente”, ruega. Hay personas mayores que viven solas y que no tienen capacidad económica para afrontar esta dependencia absoluta. “La crisis de verdad es la de las enfermedades neurodegenerativas: no entiende de ideología ni de clase social”.

Información recogida en este medio informativo

 

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