Descubren que algunas personas tienen protección natural contra la demencia

Hospital Mont Sinai

Conocer cómo envejecer sin perder paulatinamente la memoria o sufrir algún tipo de demencia son dos metas cruciales para la ciencia actual. Ahora, dos estudios diferentes revelan que hay personas que parecen tener una protección natural y/o genética frente a ambos problemas, lo que abre la puerta a nuevos tratamientos.
Uno de los estudios fue realizado por la Escuela de Medicina Mont Sinai de Nueva York, en más de 300 hombres mayores de 75 años sin síntomas de demencia, a quienes les realizaron exámenes para medir su nivel de proteína C-reactiva.

Esta proteína es producida por el hígado y aumenta sus niveles cuando hay inflamación en alguna zona del cuerpo, cuando éste sufre traumas o enfermedades tales como diabetes, problemas coronarios o neurodegenerativas. Los resultados sorprendieron a los expertos: contra todo pronóstico, estas personas mostraron altos niveles de la proteína, pero ésta no afectaba sus cerebros, como sí lo hace con la mayoría de las personas a medida que envejecen, sino que se mostraban resistentes a sus efectos. Tenían una protección natural contra la C-reactiva, característica que, además, heredaban a su descendencia.

Los resultados revelaron que de más 1.327 familiares de estos ancianos entrevistados, pertenecientes a 37 familias distintas, sólo 40 personas tenían demencia. Y en los mayores de 85 años o más sin síntomas de demencia, de 200 familiares, nueve tenían demencia. En general, sus parientes tenían un 30% menos de riesgo de tener este mal en la vejez.

Jeremy Silverman, autor principal del estudio, explica a La Tercera que aunque la C-reactiva se asocia típicamente con la inflamación y el empeoramiento cognitivo en las personas más jóvenes, en estas personas sus altos niveles indican que hay algo más en juego que hace que sus cerebros estén protegidos de su acción.

“El estudio sugiere que esta protección es familiar y posiblemente genética”

El próximo paso, sostiene, es identificar los genes que otorgarían esta protección especial, con el fin de entender los mecanismos implicados y conducir a métodos de prevención para quienes no tienen estos genes.

El Centro de la Enfermedad de Alzheimer y Neurología Cognitiva de la U. de Northwestern (EE.UU.) descubrió otro grupo de adultos mayores con características especiales: son inmunes a lo que se conoce como deterioro habitual de la memoria. Se trata de mayores de 80 años que poseen una memoria similar o incluso mejor a la de adultos con 30 años menos que ellos.

La investigación comprobó que este selecto grupo de personas posee una anatomía cerebral especial.

En exámenes de resonancia magnética en 3D, el equipo dirigido por la Emily Rogalski demostró que los “SuperAgers” tienen la capa externa del cerebro, relacionada con las capacidades cognitivas de memoria y atención, mucho más gruesa que los de 50 años. “Estos resultados son notables, dado el hecho de que la materia gris o la pérdida de células del cerebro es una parte común de envejecimiento normal”, dijo Rogalski.

La experta explicó a La Tercera que no se sabe si en los “SuperAgers” -donde predominan las mujeres- existe un factor genético determinante. “Parece que son resistentes a los cambios normales del cerebro asociadas con el envejecimiento”. Por ello, añade, los nuevos estudios se centrarán en explicar por qué mantienen sus cerebros juveniles, e intentar que este secreto pueda ayudar a pacientes con pérdida de memoria o alzheimer.

Científicos de la U. de Rochester (EE.UU.) descubrieron que el cerebro tiene un sistema de drenaje a través del cual elimina sus desechos, según un estudio publicado en Science Translational Medicine. Hasta ahora se desconocía cómo este órgano eliminaba sus residuos. Sólo se sabía que el líquido cefalorraquídeo tenía un papel importante en la limpieza del tejido cerebral a través de un proceso conocido como difusión que filtra por goteo este líquido en el cerebro.

El sistema recientemente descubierto circula por todos los rincones del cerebro de manera más eficiente, a través de lo que los científicos llaman el flujo global. Su hallazgo podría tener importantes aplicaciones en la investigación del alzheimer y el parkinson.

El autor principal del estudio de la U. de Rochester, Maiken Nedergaard, dice que el sistema actúa como una especie de tuberías que aprovechan los vasos sanguíneos del cerebro para hacer la misma función que el sistema linfático en el resto del cuerpo: drenar productos de desecho. Por eso le llamaron glinfático, pues es gestionado por las cálulas gliales. “Es como si el cerebro tuviera dos recogedores de basura, uno lento que conocíamos, y uno rápido, que acabamos de conocer”, afirmó Nedergaard.

Fuente: PanoramaDiario.com

http://www.panoramadiario.com/hogar/articulo/articulo/239/descubren-algunas-personas-tienen-proteccion-natural-contra-demencias/

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